Para la mayoría de las personas, declararse en quiebra puede ser un proceso vergonzoso y desalentador. La gente suele asociar su riqueza con sus logros personales y profesionales. El camino hacia el logro profesional puede ser muy espiritual y algunas personas sienten una profunda conexión con su patrimonio neto. Para otras, el dinero no es solo un activo personal, sino que desempeña un papel en muchas de sus relaciones. Esto es especialmente cierto en el caso de los hombres, que todavía se caracterizan por ser el cabeza de familia y el sostén de sus familias.
Declararse en quiebra puede hacerte sentir como si hubieras perdido el juego de la vida; has perdido años de trabajo duro, tu reputación y tu posición en la vida. La quiebra puede ser aún más perjudicial cuando se suma a ella la pérdida de un empleo, una condición médica desafortunada o una tragedia en la familia. Ante cualquier pérdida, será necesario un proceso de duelo. El duelo es una forma muy saludable de recuperarse de una pérdida; es el primer paso para darte cuenta y aceptar tu nuevo destino. El duelo solo se vuelve insalubre cuando la persona no puede pasar a la siguiente fase de aceptación y comenzar a planificar su futuro.
Lo más importante que hay que tener en cuenta con respecto a la bancarrota es que le sucede todo el tiempo a las buenas personas y que usted no es la primera persona que experimenta problemas con sus finanzas. Por eso existe la bancarrota, como una oportunidad para empezar de nuevo. No la vea como una pérdida, sino como el comienzo de su nuevo futuro financiero. Mucha gente gasta más de lo que puede y pierde el control de sus finanzas, al igual que pierde el control en otras áreas de su vida. ¿De dónde cree que se originó el término “terapia de compras”? Esta es su oportunidad de tomar el control, de comprender el valor de sus ingresos y su arduo trabajo. También es su oportunidad de separar su idea de autoestima del tamaño de su cuenta bancaria.
También puede recuperar su sentido de sí mismo al volverse económicamente independiente una vez más. Es posible que no tenga tantos bienes materiales, pero al principio eran solo una fachada. Vivir por encima de sus posibilidades puede ser un estilo de vida muy vacío, donde la negación y la postergación de sus problemas solo crean un efecto de bola de nieve. Puede sentir fácilmente que sus posesiones lo poseen. Declararse en quiebra lo obliga a ser honesto consigo mismo y a hacer los cambios necesarios en su vida. Estos cambios lo ayudarán a sentirse en control una vez más y le darán verdadera confianza en conocer su fuerza de carácter, no una autoestima construida en torno a marcas.
Considere la bancarrota como una oportunidad. La vida continuará y usted será más fuerte gracias a ella. Esta es su oportunidad de cambiar sus malos hábitos, aprender sobre usted mismo y vivir sin estar controlado por las posesiones materiales. Debería ponerse en contacto con un Abogado de bancarrotas en el Valle del Río Grande ¡Lo antes posible para discutir sus opciones de bancarrota y comenzar su nueva vida!
Jeff Davis es el propietario del bufete de abogados Davis y un abogado con gran experiencia. Abogado de bancarrotas en Harlingen, McAllen y Edinburg. Para obtener más información sobre un Abogado de bancarrotas en el Valle del Río Grande, Por favor visite www.jeffdavislawfirm.com.