Muchos chistes malos comienzan con las palabras: “Tengo buenas y malas noticias”. Las frases ingeniosas que siguen varían mucho en calidad, pero todos entendemos el formato de buenas y malas noticias.
Sin embargo, la deuda de tarjetas de crédito no es una broma y las buenas y las malas noticias están entrelazadas.
La buena noticia es que los estadounidenses deben menos en sus tarjetas de crédito que antes de la Gran Recesión. Según un estudio de la Reserva Federal, menos familias utilizan tarjetas de crédito para pedir dinero prestado que hace unos años. Y el saldo medio de las cuentas de tarjetas de crédito cayó un 16 por ciento entre 2007 y 2010.
Pero ahora vienen las malas noticias: el ingreso familiar medio ha caído un 7.7 por ciento desde 2007. El patrimonio neto familiar medio ha caído aún más: casi un 39 por ciento.
Por supuesto, la crisis inmobiliaria tiene mucho que ver con eso, ya que los valores de las viviendas han caído una y otra vez. Las cuentas de jubilación y otras inversiones también han sufrido fuertes golpes desde 2007.
Muchas personas han tenido que apretarse el cinturón tras la recesión. Ese hecho básico apunta a un menor uso de las tarjetas de crédito.
Los economistas que han estudiado los datos afirman que la principal razón de la disminución de la deuda de tarjetas de crédito es que muchas personas se han declarado en quiebra. La quiebra puede ayudar a librarse de deudas antiguas y ofrecer a las personas un nuevo comienzo.
El aumento de las solicitudes de quiebra a nivel nacional refleja este fenómeno. En 2007, el número de solicitudes fue de 822,590. En 2010, la cifra había ascendido a 1,536,799.
Fuente: "Reducción de la deuda de tarjetas de crédito: la razón puede sorprenderle”, NPR, Marilyn Geewax, 6 de junio de 12